PASO DE MISTERIO
Del evangelio, según San Mateo 28, 2-4;
“Se produjo un gran terremoto, pues un Ángel del Señor bajo del cielo, acercándose, aparto la piedra y se sentó sobre ella. Su rostro era como el relámpago y su vestido blanco como la nieve. Por el miedo a él, los guardias se desplomaron y quedaron como muertos”
Fuente: Archivo de la Hermandad
Nos encontramos ante un paso de Misterio, de estilo neobarroco, con diseño del tallista Sevillano Don Antonio Ibáñez y con carpintería realizada por Don Manuel Caballero Farfán, maestro carpintero, también de la Ciudad de Sevilla.
Este Misterio, fue estrenado por primera vez en la Semana Santa del año 1995, siendo el Hermano Mayor de ese entonces, Don Juan Antonio Porras Jurado. El mismo se dispone, con seis candelabros arbóreos de guardabrisas, cuatro de ellos en las esquinas, con siete puntos de luz y los otros dos candelabros, son centrales y cuentan con cinco puntos de luz. Estos, fueron realizados por el tallista Sevillano Don Manuel Guzmán Bejarano, siendo dorados en el mismo año y restaurados años más tarde, por Don Antonio y Don Gabriel Castillo Prieto. Se estrenan por primera vez, en el año 1989 y diremos que como nota curiosa, estos arbóreos procesionaron desde 1989 hasta 1995, con el antiguo paso del Señor.
Volviendo al paso, su canastilla o canasto, es desarmable en seis paños, con molduras de huertas en su parte alta, un bombo central y ocho cartelas, cuatro de ellas son esquineras y las otras cuatro restantes son centrales, ubicándose una en la delantera, otra en la trasera y dos a cada costero. A lo largo de toda la canastilla, nos encontramos con una ornamentación vegetal y motivos frutales rodeados de hojarasca, entremezclados con acantos y flores de vid, poniendo de manifiesto el carácter Sacramental de esta Corporación.
Así en la Cartela delantera, y de manera destacada, veríamos el Escudo de la Hermandad, sujetado por 4 Angelitos en cada esquina y en la Cartela trasera, podremos apreciar, el Escudo del Ilustre, Don Marques de Villaseca (Hermano Mayor y gran impulsor de esta Corporación, allá por el año 1927), dicho Escudo, es el que a día de hoy podríamos ver, en la parte superior de la puerta del Palacio de Viana.
Con respecto a las cartelas centrales a modo de Medallones, en una de ellas contemplaríamos la escena de Jesús apareciéndose a María Magdalena tras salir del Sepulcro, la cual está ubicada en la parte derecha de la canastilla y en la parte izquierda, nos encontramos con la escena de, Santo Tomas introduciendo sus dedos en las llagas del Señor, para su propia creencia, está la veríamos en la parte izquierda de la canastilla. Dichos Medallones, estarían realizados con la técnica del bajorrelieve en barro cocido.


Fuente: Andrés Fresno
Además, el paso, cuenta con un respiradero de molduras altas, cuatro esquinas y cuatro centrales. Tanto la canastilla como el respiradero, están construidos en madera de Brasil.
En dicho respiradero, apreciaríamos los Escudos de los Conventos del barrio de Santa Marina, así, en la delantera, tendríamos el Escudo del Convento de las Esclavas del Santísimo e Inmaculada, ubicado en la Puerta del Colodro, en la parte de la derecha, el Escudo del Convento Carmelita de San Cayetano, en el lado izquierdo, el Escudo correspondiente a la orden Dominica de San Agustín y en la trasera, el Escudo del Convento de Santa Isabel, de la orden de las Clarisas.
Inicialmente, este paso, poseía unos respiraderos de tela, confeccionados en terciopelo granate con zonas caladas de malla, bajo un modelo de repetición, rematados con galones dorados y flecos en las esquinas. En la actualidad, procesiona con faldones azules de tela, confeccionados de igual forma.
Fuente: Andrés Fresno
Fuente: Archivo de la Hermandad
Este paso posee unas dimensiones (Parihuela) de 4.60 cm de largo (El cual puede llegar a 5.10 cm si se incluyen las Maniguetas), una anchura de 2.20 cm y una altura de 1.55cm. La mesa, actualmente está formada por 9 trabajaderas (Aunque llego a estar formada inicialmente por 8 trabajaderas), siendo portada, en la actualidad por 45 costaleros, y que están construidas, en madera de pino Flandes. También cuenta, en la parte superior, donde se alojan las Imágenes que conforman este Misterio, con un cajón de moldura de 1.80 x 1.10 x 30 cm de altura, simulando al Sepulcro.
Como veníamos hablando anteriormente, en el año 1995 se estrena este Misterio y con él, la primera fase del paso, consistente en todos los trabajos de carpintería en el que incluso llego a salir con el tallado del frontal, incluyendo el Escudo más las dos cartelas laterales del mismo. En el año 1996, se estrena la segunda fase, la cual exhibe el frontal y la trasera de la canastilla, ya tallada. Ya en el año 1997, se termina de completar las fases de tallado de toda la canastilla.
En el año 2001, la Hermandad incorpora la Imagen el Ángel Anunciador. En el año 2003, algunas piezas de la crestería de la parte superior de la canastilla, se incorporaran al paso, así como la primera fase de dorado, la cual incluiría, el Escudo Corporativo y las cartelas esquineras, ambas encontradas en la parte delantera de dicha canastilla. También en este mismo año, se incorporan las 4 maniguetas, realizadas por Don Antonio Ibáñez, que representan al legendario dragón de Santa Marina, las cuales se concibieron con una lengua plateada.
Este paso posee unas dimensiones (Parihuela) de 4.60 cm de largo (El cual puede llegar a 5.10 cm si se incluyen las Maniguetas), una anchura de 2.20 cm y una altura de 1.55cm. La mesa, actualmente está formada por 9 trabajaderas (Aunque llego a estar formada inicialmente por 8 trabajaderas), siendo portada, en la actualidad por 45 costaleros, y que están construidas, en madera de pino Flandes. También cuenta, en la parte superior, donde se alojan las Imágenes que conforman este Misterio, con un cajón de moldura de 1.80 x 1.10 x 30 cm de altura, simulando al Sepulcro.
Como veníamos hablando anteriormente, en el año 1995 se estrena este Misterio y con él, la primera fase del paso, consistente en todos los trabajos de carpintería en el que incluso llego a salir con el tallado del frontal, incluyendo el Escudo más las dos cartelas laterales del mismo. En el año 1996, se estrena la segunda fase, la cual exhibe el frontal y la trasera de la canastilla, ya tallada. Ya en el año 1997, se termina de completar las fases de tallado de toda la canastilla.
En el año 2001, la Hermandad incorpora la Imagen el Ángel Anunciador. En el año 2003, algunas piezas de la crestería de la parte superior de la canastilla, se incorporaran al paso, así como la primera fase de dorado, la cual incluiría, el Escudo Corporativo y las cartelas esquineras, ambas encontradas en la parte delantera de dicha canastilla. También en este mismo año, se incorporan las 4 maniguetas, realizadas por Don Antonio Ibáñez, que representan al legendario dragón de Santa Marina, las cuales se concibieron con una lengua plateada.
Fuente: Archivo de la Hermandad
Durante estos años, Don Antonio Bernal Redondo, ya se encontraba tallando a los dos Soldados Romanos que completarían este Misterio. En la Semana Santa del año 2004, el respiradero, procesiono en su fase de tallado solamente y se estrenaros las Imágenes de los mencionados Soldados Romanos.
Y ya tan solo, dos años más tarde del comienzo de la fase de dorado, en el año 2005, este paso de Misterio, saldría en su fase final al completo, e incluiría, tanto las piezas restantes de crestería superior de la canastilla como los respiraderos, ya dorados.
Todo el proceso de dorado del Misterio, fue ejecutado por el Sevillano, Don Manuel Calvo Camacho, en tan solo dos fases.
El llamador, por su parte, cuenta con un cincelado y plateado, lo conforma, una hoja de acanto, que representaba en la Grecia, la inmortalidad o la vida eterna y se encuentra apoyado sobre un capitel Romano y otro capitel Árabe, el mismo, golpea sobre un brasero de picón.
El Ángel que completa esta pieza, llevaría motivos referenciando al barrio de Santa Marina, portando un capote y una montera. Este mismo, se ubicó, durante muchos años a los pies del Señor, debido al peso que ejercía sobre el propio llamador.
A día de hoy, este, va expuesto, en forma de vuelo, sobre un capitel simulando el antiguo Templo Romano de Córdoba y fue incorporado recientemente de nuevo al llamador.
El diseño del mismo, fue realizado por el Hermano de la Cofradía, Juan Carlos Toscano “Chicote” y fue sufragado, por la cuadrilla de Costaleros del Señor.