RESUCITADO

NUESTRA HISTORIA

“La Real e Ilustre Hermandad de Nuestro Señor Resucitado, María Santísima Reina de Nuestra Alegría y Nuestra Señora de Luz, Madre de la Juventud, está erigida canónicamente en la Parroquia de Santa Marina de Aguas Santas.

Situada en el barrio bajo el mismo nombre, Santa Marina, es conocida popularmente como el barrio de los Toreros, de los Piconeros y del Resucitado, tres elementos que han estado desde muy antiguo, estrechamente vinculados a esta tradicional zona Cordobesa”

ORÍGENES

Existe constancia documentada de una Hermandad del “Resucitado y Animas Benditas” en el año 1585, erigida en la Parroquia de Santa Marina, que realizaba una procesión con el título de “Jesús Resucitado”, lo que la convierte en una de las más antiguas de la Ciudad. Esta celebración, corría cargo de la Hermandad de las “Ánimas del Purgatorio”, que tenía su sede en la ya mencionada Parroquia. Tal era la importancia que esta celebración tuvo para la Corporación, que a partir del siglo XIX, dicha Cofradía se llegó a conocer bajo el título de “Nuestro Señor Resucitado y Benditas Animas”. Según los datos Parroquiales y de historiadores tales como, Don Rafael Ramírez de Arellano, esta Cofradía es antiquísima.

Con el título de la Hermandad de “Jesús Resucitado y la Virgen de la Consolación” (que luego más tarde pasaría a llamarse Virgen de la Alegría) y que data del siglo XVI su constitución y su salida procesional (Además de los actos de Caridad que se hacían), su Capilla, la tenía en la ya mencionada, Parroquia de Santa Marina, situada en la nave epístola, hoy conocida como “Sacristía” y el Altar-Retablo es el mismo que hoy está en la nave del Evangelio. En el siglo XVIII, como consecuencia de haberse disuelto la Hermandad de Nuestra Señora del Auxilio, la cual estaba constituida en el Convento del Colodro de los Santos Patrones de Córdoba y su diócesis San Acisclo y Santa Victoria, circunstancialmente dicha Corporación, paso a referida Ermita para su conservación. La ya Hermandad del Resucitado de Santa Marina, una vez cumplida su misión, retornaba a su Parroquia años más tarde.

Es por ello, que cuando salía la procesión, el primer Día de Pascua o el Domingo de Resurrección, ya fuese por su barrio o por el extra barrio, esta Hermandad era obligada a ir a la ya mencionada Ermita en procesión, en acto de “visita-recuerdo”. La tradición la llamaba, Hermandad de los Piconeros porque este gremio la tenía como Patronos. 

Fuente: Archivo de la Hermandad

El día de la salida procesional, los integrantes de esta Corporación, se disputaban los “Palos de sus célebres Andas” para llevar a las Sagradas Imágenes en sus hombros, lo hacían, sin relevo ninguno.

Don Rafael Ramírez de Arellano, en su Inventario-Catalogo-Artístico de Córdoba, ya describe con detalle y a la perfección, el “Libro de las Constituciones de las Cofradías de las Animas y del Resucitado”, escritas en el mismo volumen de pergaminos y cuya fecha de aprobación, data nada más y nada menos, que del día 15 de Junio de 1585.

La primitiva Imagen de “Nuestro Señor Resucitado” aparecía descrita en el inventario de esta Hermandad, allá por el año 1640;

“Una hechura de Nuestro Señor Resucitado que está en su caxa de madera a modo de tabernáculo en la capilla de las Animas de la dicha cofradía con una banderita de tafetán encarnado”

Igualmente, esta Cofradía procesionaba una Imagen de la Virgen, donada en los años treinta del siglo XVII, por la esposa del entonces Hermano Mayor, Don Luis Delgado Botijo;

“Una hechura de Nuestra Señora de estatura de una mujer con una basquiña de rasso amarillo y jubón de ajedreçado de seda que se declaró el dicho Luis Delgado averle dado limosna de Anna de Montemayor que fue su mujer difunta”

Fuente: Archivo de la Hermandad

Precisamente, la actual Cofradía, conserva en sus archivos, un libro de “Asentamiento de Hermanos de la Cofradía de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado y Benditas Animas” datado en el año 1821, por lo cual, se puede decir, que en esas fechas, ambas cofradías aún estaban fusionadas. Del citado libro, obtenemos la información de que eran 314 Hermanos pertenecientes a dicha Hermandad y que entre estos se encontraban, las 20 Hermanas y las 9 Novicias que componían la Comunidad de Jesús Nazareno, además de su Capellán, Don Juan De Paula Hidalgo que también menciona dicho libro.

Importantes, son los documentos que también guarda en sus archivos esta Hermandad, así como los “Libros de cuentas de los años 1861 a 1864”, y que en ellos, se refleja la cuantía de los gastos anuales, comprendida entre 700 y 900 Reales de Vellón. Los conceptos más importantes que refleja dicho libro, eran los músicos, la cera y las flores, así como los estipendios a los Sacerdotes que predicaban las misas de difuntos y que la Hermandad también incluía en él, los gastos del entierro.

Como nota curiosa, (relataba Don Rafael Ramírez de Arellano en sus “Paseos por Córdoba”), ya destacaba entonces que en los Sábados de Gloria, se tenían a las dos Imágenes ocultas al empezar los oficios y al cantar el “Gloria In Excelsis”, ambas aparecían por diferentes lados, uniéndose, en la nave principal al son de la música y el replique de las campanas, haciendo un gran efecto no solo en los vecinos del barrio, si no en los otros vecindarios de toda la ciudad de Córdoba que acudía a presenciar dicha ceremonia. Tal acto, ante tanta aglomeración que suscitaba, hacia el año 1870 fue prohibida por el Obispo Don Juan Alfonso de Alburquerque.

REORGANIZACION Y/O RESURGIR

Apareció la época oscura, como en muchas otras Hermandades y la cosa se limitaba a sacar la procesión entre unos pocos devotos y el Señor Cura Párroco, en un breve despegue de la Semana Santa Cordobesa allá por los años 1920 y coincidiendo con el advenimiento de la II República, hasta que en el año 1927, según el libro de “Primeras Actas” que se celebró en reunión, el día 27 de Junio de referido año, el actual Hermano Mayor de esa época, Don José Mora Cabrera Trillo-Figueroa (Ilustre Marques de Villaseca), gran Cordobés y ferviente devoto de los Sagrados Titulares, reagrupo nueva y oficialmente a la Hermandad del Resucitado, haciéndola así resurgir de aquellos años tan sombríos que se vivieron. Un buen número de Cordobeses pertenecientes a dicha Cofradía, previos Estatutos debidamente autorizados por el Obispado de Córdoba, empezaron a desfilar por fuera de la Feligresía, llegándose a estrenar dos tronos sencillos para las Sagradas Imágenes y prescindiendo de sus célebres andas. Bajo este mandato y con su Junta de Gobierno, se consensuarían unos nuevos Estatutos, que el Señor Obispo, aprobaría, el día 29 de mayo del año 1931.

A partir de esa fecha, esta Hermandad gano popularidad rápidamente, una vitalidad que se mantuvo y se potencio a lo largo de muchos años. Los Hermanos de esta Cofradía, tal como señalaban sus propias Reglas, tenían la obligación de celebrar en el templo Parroquial, el Domingo de Resurrección, una función solemne con un sermón y una procesión por las calles del propio barrio de Santa Marina. Tal era su esplendor que llego a tener esta procesión, que en algunas épocas se llegaron a cubrir las calles de dicho barrio, con romero y juncia al paso de la misma.

Fuente: Archivo de la Hermandad

Desde esta fecha en adelante, la Hermandad vivió épocas de gran esplendor, alternadas con otras más decadentes debido a la circunstancias políticas ocurridas en nuestro país, ya aludidas a esta Hermandad, como al resto de las Hermandades Cordobesas, languideció. A raíz de la “Guerra Civil Española”, debido a que la Ciudad, quedo enmarcada en la zona nacional, empezó a iniciarse en ella una nueva etapa de esplendor para las Cofradías de Córdoba, de las que entre las primeras que vuelve a reanudar su Estación de Penitencia se encuentra, la del “Resucitado”, aunque continuo con su tradicional tradición de recorrer solo las calles de su barrio y su Feligresía desde los años 1930 hasta el año 1944, fecha en la que por primera vez, completara el recorrido oficial.

Hay numerosas citas de periodistas de distintas épocas, exaltando la grandiosidad de los Cultos y de la procesión del “Resucitado en el barrio de Santa Marina”, incluso se tiraban fuegos de artificio y se tenía la ya perdida tradición, al menos en la Capital, de colocar judas en los balcones para que el pueblo los destrozara. Tal era la tradición de celebrar la “Resurrección en Santa Marina” que, a principios de siglo, la Corporación Municipal acudía a Santa Marina para la solemne función religiosa y para la procesión del “Resucitado”, que era acompañada por la Banda Municipal y una sección de Batidores de la Guardia Municipal montada a caballo, que abrían dicha comitiva.

También se sucedieron los altibajos a partir de esta fecha, cambios de día y de hora, de salida, de recorrido, etc. Pero aquel “empujón” del Marqués de Villaseca, fue definitivo para que la Hermandad del Resucitado, sentara una base firme sobre la que crecer hacia el esplendor actual y acorde con el de la Semana Santa en general, hecho al que también contribuyó esta Hermandad jugando un importante papel en la fundación de la “Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba”, como elemento representativo de esta celebración. Años más tarde y una vez fallecido el Marqués de Villaseca, es nombrado Hermano Mayor efectivo, en el año 1943, Don Hermenegildo Friaza Otero, quien se preocupa entre otras muchas cosas, de la continuidad de la Hermandad en su tiempo de mandato. Hay que hacer mención también, que entre los hermanos más celebres de esta Hermandad, nos encontramos a, Don Manuel Laureano Rodríguez Sánchez, más conocido popularmente como, “Manolete”. Considerado uno de los grandes maestros de todos los tiempos y uno de los iconos del “Toreo”.

Ya en el año 1944 es nombrado Hermano Mayor, Don Antonio Hidalgo Carmona, en cuyo mandato y con su Junta de Gobierno al frente, se encarga, la nueva Imagen de Nuestra Señora de la Alegría  al escultor Cordobés, Don Juan Martínez Cerrillo, en el año 1951. Gracias a su continuo trabajo, se construye también, un nuevo trono para la Virgen y se prescinde de la ornamentación anticuada, se confeccionan túnicas para los desfiles procesionales, la cual llevaría los colores blancos y amarillos, colores Pontificios representados a día de hoy en el cortejo procesional de la Hermandad por un grupo reducido de Hermanos.

Al mencionar este año, el 1944, hemos de recordar que fue el año de la fundación de la Agrupación de Cofradías de la Semana Santa de Córdoba por Don Adolfo Pérez Muñoz, a la cual pertenece por derecho propio desde su fundación esta Hermandad, dado que la “Resurrección” es el broche de oro de la Semana Santa y por tanto, el triunfo del Cristianismo, por ello, reconociendo la Agrupación de Cofradías tan importante advocación en sus primitivos Estatutos, ordenaba la obligación de asistir a una pequeña representación de todas las Hermandades existentes, a la procesión de la “Resurrección de Santa Marina”. Este Hermano Mayor también patrocino personal y económicamente la lotería a favor de la Hermandad, hasta su muerte en el año 1974.

Fuente: Archivo de la Hermandad

Siguiendo por sus años de historia, en el año 1960, siendo Hermano Mayor Don Francisco Cabrera Perales, se estrenó el paso antiguo del Señor, tallado por el Cordobés Don Rafael Valverde, realizado en madera de pino Flandes. La Virgen por su parte, estrenaría un manto nuevo bordado por las R.R.M.M. Adoratrices.

Cuatro años después, en el año 1964, época del Hermano Mayor Don Francisco Villegas, se estrenó la candelaria plateada y cincelada del paso de palio, los basculos para las directivas y la del Hermano Mayor, así como también se confeccionaron, 52 equipos de nazareno, junto a 10 capas para los mismos, los cuales en su mayoría, son sufragadas por miembros de la propia Hermandad. También, bajo este mandato y junto con su Junta de Gobierno al frente, en el año 1967, se nombró Hermano Mayor Honorario al Ejército Nacional, en razón a la íntima relación existente entre la Pascua Militar y la Pascua de la Resurrección, por este motivo se contaba con la Representación en los desfiles del Gobernador Militar de la plaza. Además, se nombran Hermanos Mayores Honorarios a, el Excmo. Señor Don Federico López del Pecho, a Don Enrique Villegas García, a Don Lorenzo Prats Valverde y por ultimo a, Don Enrique Cabello García. Mencionar, que con este mandato la Corporación, pasó a procesionar, de la Madrugada del Sábado Santo al Domingo de Resurrección, a la mañana del Domingo de Resurrección, día y horario, que se mantiene hoy en la actualidad.

En los próximos años, esta Hermandad siguió su particular ensalzamiento con los Hermanos Mayores Don Antonio Cabrera, nombrado en 1974 (Hijo del Hermano Mayor Don Francisco Cabrera) que entre otras cosas, y con la previa autorización del Párroco Don Martín, propuso construir, una nueva Capilla para la Virgen, entre otros asuntos de más interés. Asuntos, como que los Cofrades saliesen con su “Habito de Nazareno” ya con los colores actuales y primitivos de esta Hermandad, tales como el color blanco y el color azul. En este mismo año, se crea la “Sección Juvenil” (Hoy día, conocida como el “Grupo Joven”), el cual, entre sus primeras acciones, dono a la Hermandad, la Cruz de Guía en el año 1976, que antes procesionaba con el cortejo y que actualmente se conserva en las dependencias de la Casa de Hermandad. 

A este último Hermano Mayor, le siguió, Don Esteban Román Alcántara, nombrado para este cargo en el año 1975 y que bajo su mandato, mando confeccionar el doble de túnicas para los desfiles procesionales, se estrenó el nuevo paso para la Virgen en el año 1977, que fue tallado también, en madera de pino Flandes, por Don Ignacio Torronteras, con respiraderos de tela y malla de oro, una candelaria de 27 piezas en metal fundido plateado que la realizaría Don Angulo de Lucena y una peana de madera forrada en alpaca cincelada y coronada con “Ángeles Mater Purísima”.

DECADA DE LOS AÑOS “80 Y LOS 90”

Sin lugar a dudas, serían los años de ebullición dentro de la Semana Santa Cordobesa, si hay una palabra que sintetice lo que ocurrió en las Cofradías en esta década, esa no es otra, que la palabra “Boom”. Se crearon nuevas Hermandades, se produjo la salida a escena de los Costaleros y Costaleras no profesionales y se vieron pasos que cambian por completo su estilo, entre otras muchas más novedades.

Tras la inyección de vitalidad del mandato de Don Rafael Zafra en la Agrupación de Cofradías, que concluyo en el año 1979, se vivió en las Hermandades un auténtico crecimiento. Mención especial merece, un personaje que marco dicha época, Don Fray Ricardo de Córdoba, que durante más de veinte años fue un hombre omnipresente en el mundo “Cofrade”, además de Pregonero en el año 1984. Aparte también, de ser predicador, diseñador de bordados y además vestidor de Imágenes, este, también se relacionó, con la “Hermandad del Resucitado” en algunos aspectos.

También en esta época, las nuevas tecnologías empezaron a hacer acto de presencia en la ciudad, así como en el año 1985, la Televisión Municipal empezó a realizar alguna retransmisión, la radio que fue instalada en el palco de la Plaza de las Tendillas, también continuo por el mismo camino, es por ello, por lo que no es precipitado decir, que en estos años, murió un tiempo y nació otro totalmente nuevo.

Otro tiempo que nacería, con el mandato del Hermano Mayor Don Juan Berrocal Peligros, nombrado en el año 1978. Un Hermano Mayor que con tan solo 18 años que tenía en ese entonces, se puso al frente de tan alto cargo y que con su mandato entre otros, en el año 1980, mandó a realizar un palio totalmente nuevo para la Virgen de la Alegría, con todo lo que ello suponía económicamente para la propia Corporación. 

Fuente: Archivo de la Hermandad

El palio fue diseñado por el gran vestidor Don Placido Pérez e intervino en el, una pequeña comisión de Hermanos. Un palio, de un llamativo color azul y que constaba de terciopelo azul con flecos y mallas de oro realizado, por las Madres Adoratrices, con varales de alpaca cincelados con Ángeles del taller de Don Manuel de los Ríos, faldones de pana azul que incorporarían el Escudo de la Hermandad bordado y ribeteados con galón de oro, también cabe destacar que se incorporó en el frontal del paso, al pie de la candeleria, un precioso Relicario de Santa Marina de mediados del siglo XVIII, propiedad de la Parroquia, restaurado y pagado por la propia Hermandad y que hoy día se puede seguir apreciando en el frontal del paso.

Destacar también que, gracias a su labor y a la de su Junta de Gobierno, los Hermanos de esta Cofradía, conectaron y se involucraron más con la misma. Se destaca, la restauración que se hizo al, en ese entonces, Titular de la Cofradía y la organización y datación que hizo de los archivos antiguos Hermandad. Estos méritos, sirvió para que la Hermandad y el barrio se implicaran aún más en las labores y conocimiento de ello.

Como dato curioso, hablaremos de que en el año 1979, se produjo el primer montaje de la “Cruz de Mayo” de esta Hermandad, impulsada por los más jóvenes de la Cofradía, los cuales, se quedaban vigilando junto a sus padres por las noches y que colaboraban en el montaje, donando las flores de sus propias casas o de los patios vecinales que se encontraban en el barrio. Una “Cruz de Mayo” que a día de hoy, sigue estando presente en la Plaza de Santa Marina y que se alza como una de las más fuertes de la Ciudad Cordobesa.

Siguiendo el mismo curso ascensional del anterior Hermano Mayor, en el año 1982 fue nombrado para tan importante puesto, Don Francisco Ruiz Abril, que con una Junta de Gobierno llena de juventud, elevaría aún más a dicha Corporación.

Con su mandato y gracias a la labor de toda su Junta de Gobierno, llegaría el “Boom” y la creación, en el año 1983 del, hoy día desaparecido, “Coro de la Alegría”, el cual, supuso un revulsivo total para aquella época, no solo dentro de la Hermandad sino que también, fuera de ella, haciendo incluso engrosar el número de Hermanos de la misma.

También se produjo la recuperación de la Capilla actual de los Titulares, que fue cedida el día 1 de Diciembre del año 1985, y la cual, fue restaurada por los propios Hermanos de la Hermandad y por su Junta de Gobierno, ya que esta se encontraba en mal estado. Metidos de lleno en este acto, se aprovechó para instaurar, el hoy día conocido como “Rosario de la Aurora”, haciéndose por primera vez dicho acto y acabando este mismo, a su regreso, con la entrada de la Virgen de la Alegría, a su ya restaurada Capilla.

Fuente: Archivo de la Hermandad

De este mandato, hay que destacar por encima de todo, la llegada de la nueva y actual Imagen de “Nuestro Señor Resucitado”, realizada por el escultor Sevillano, Don Juan Manuel Miñarro López y Bendecida el día 15 de Mayo del año 1988. Una nueva Imagen que llegaría de la mano, junto a tres Potencias de plata, amén de la Cruz Triunfante. Ya en el año 1989 se encarga la realización de los Candelabros Arbóreos para el paso del Señor, realizados por Don Guzmán Bejarano y que, a pesar de que pertenecen al actual paso, su estreno fue con el antiguo paso del Señor. En este mismo año, también se estrenó una nueva Saya para la Virgen de la Alegría, en damasco con galón y una toca sobre manto en malla de oro.

Se produjo la Coronación Diocesana de su Titular, ya que no había conocimiento alguno de haberse producido anteriormente ningún acto relacionado con lo mismo. Aprovechando tal evento, también se encargó su primera corona, ya que anteriormente procesionaba con una de préstamo. Se llevó a cabo, el primer proyecto de los respiraderos del paso de palio, una iniciación que se terminó de ejecutar en los años siguientes. Se encargó el nuevo mástil del Estandarte Institucional de la Cofradía, donado por Don Manuel Murillo López y realizado en alpaca plateada, así como también, la realización de la actual peana de la Virgen de la Alegría.

También, se encargaron, las primeras medallas de esta Hermandad, que a día de hoy se conservan en diseño, y que fueron ejecutadas, por Don Enrique Hiedra y así, a su misma vez, con estas mismas, se produjo la primera “Imposición de Medallas”, para los Hermanos que así lo desearon.

Llegado el año 1990 y concluido el mandato de Don Francisco Ruiz Abril, se nombró Hermano Mayor a Don Juan Antonio Porras Jurado, quien siguió con este mencionado ascenso dentro de la Hermandad.

En el año 1991 y produciéndose por primera vez la salida procesional del palio por la puerta por la que sale actualmente (Antiguamente, este, salía por la puerta conocida coloquialmente, como la de la “Farmacia”) de la Iglesia de Santa Marina, dicho paso sufre modificaciones en pro de adaptar la salida por esta nueva puerta. Se retoco la mesa y se estrenó el nuevo palio, completamente realizado en maya.

Este palio y como mencionábamos anteriormente, fue diseño de Don Fray Ricardo de Córdoba y contaba con flecos de bellota de oro y un juego de 16 borlas de oro, todo fue sufragado por costaleros y grupos reducidos de Hermanos.

Entre otras cosas, este Hermano Mayor se encargó también de terminar el primer proyecto de respiraderos del paso de palio, encargado en la anterior candidatura y estrenados en la Semana Santa del año 1991, saliendo en este mismo año con el respiradero frontal totalmente acabado y con los respiraderos laterales realizados en su estructura, acabándose estos de terminar, tan solo dos años después, estrenándose terminado por primera vez, en la Semana Santa del año 1993.

También alimento, la fuente de ingresos de la Hermandad organizando un concierto con la “Banda de la Unión” en la Plaza de Toros de Córdoba, acto en el que se vendió un total de 6758 entradas y que fue todo un éxito en el seno de esta Corporación. Este mismo, se encargó también del estreno de la actual Cruz de Guía, una Saya nueva para la Virgen de la Alegría, del actual Libro de Reglas y el dorado de la Vara del Hermano Mayor, todo esto fue estrenado en la Semana Santa del año 1992, tras las buenas gestiones realizadas por este Hermano Mayor y su Junta de Gobierno. En este mismo año, se produjo por primera vez, el primer acto de “Besamanos de Nuestro Señor Resucitado”, concretamente el día 26 de Abril de mencionado año y coincidiendo con la salida del tercer trabajo discográfico del “Coro Alegría”, quien acompaño musicalmente a este acto, así como numerosos Cofrades y Hermanos de toda la ciudad, dando inicio así, a una nueva tradición dentro de esta Corporación.

En el año 1993, se llevó a cabo la realización en los “Talleres de Costura de la propia Hermandad”, de los paños para las cuatro bocinas, cuatro dalmáticas, siete albas, un roquete blanco, cuatro esclavinas y la ropa de la Cruz Parroquial. También se mandó a realizar, la restauración de la Corona de la Virgen del día de salida. Más adelante, se ejecutó los dos faroles para acompañar a la Cruz de Guía, cuatro bocinas y cuatro incensarios, también se estrenó también el guion de la juventud y se restauró la Cruz Parroquial, todo ello, estrenado en el año 1994, engrosando así el amplio Patrimonio de esta Corporación. En su mandato se terminaría de encargar, el nuevo y flamante paso del Señor, que fue realizado en carpintería por los Hermanos Farfán y que tuvo el diseño y talla de Don Antonio Ibáñez, ambos Sevillanos, en el año 1995.

Pasado este último mandato, allá por el año 1997 y siguiendo el auge que dicha época marcaba, se nombró Hermano Mayor a Don Manuel Murillo López, quien entre otras cosas se encarga de mandar a realizar la Imagen actual del Ángel Anunciador, obra del Escultor e Imaginero Cordobés, Don Antonio Bernal Redondo, para acompañar al Titular de esta Hermandad, dando así inicio al proyecto de “Misterio”.

Se adquirió con un enorme esfuerzo económico, la actual Casa de Hermandad, la cual fue arreglada para su utilización. Así como también entre otras más cosas, llevo a cabo la Exposición del “50 Aniversario de la Bendición de Nuestra Señora de la Alegría” en la Diputación de Córdoba. En la Semana Santa del año 1998 se estrenó, la candelería del paso de palio y el plateado de todas las varas, consiguiendo lograr más esplendor en el Patrimonio de la misma. Por último, se confeccionarían unas nuevas gualdrapas para el paso de palio y se lleva a cabo la terminación de 17 nuevos equipos de Nazareno, ante la inminente crecida de Hermanos que se preveía por ese entonces.

NUEVO SIGLO

Metidos de lleno en un nuevo siglo, y continuando “buceando” entre la historia de esta Hermandad, esta, fue la época en la que se prosperó y se actualizo las Cofradías Cordobesas sin lugar a dudas. Tras el trágico y repentino fallecimiento de Don Manuel Murillo López, es nombrado nuevo Hermano Mayor de esta Corporación, Don Joaquín Cabello Fernández, junto a una Junta de Gobierno regida por la juventud y la experiencia, allá por el año 2002. En el año siguiente, en el 2003, se ejecutaron las Imágenes de los dos Soldados Romanos (Tulio y Catulo), realizadas por el Escultor e Imaginero Cordobés, Don Antonio Bernal Redondo, y que vendrían a completar el “Misterio” que hoy día conocemos y que empezó  a formarse en la candidatura anterior.

Fuente: Archivo de la Hermandad

Con su mandato, se terminó de completar el paso del Señor, realizándose el arduo y costoso proceso de dorado, en tan solo dos fases, entre los años 2003 y 2004. Así, en el año 2004, se lanzó la última fase de terminación del paso, consistente en la realización de los respiraderos.

Con lo cual y gracias a esta extraordinaria labor del Hermano Mayor y su Junta de Gobierno, este misterio alcanzo su máximo esplendor al salir en la Semana Santa del año 2005 totalmente acabado, tan solo unos diez años después de lanzar el proyecto remodelador de dicho paso, finalizando uno de los mayores Patrimonios, que tiene hoy en día esta Hermandad. También, cabe destacar que se llevaron a cabo entre otras gestiones, las obras en el Templo Parroquial y en el Campanario del mismo. 

Años más tarde, se acometió también, las reformas integras de la Casa de Hermandad, que hoy día se conoce. Fueron estrenadas más túnicas de Hermanos Nazarenos, debido, una vez más, al incremento de Hermanos que esta Corporación atravesaba.

Y de nuevo, tras este último paso, fue nombrado Hermano Mayor, Don Francisco Ruiz Abril, en verano del año 2007. Quien vuelve al frente de esta Hermandad con la misma dinámica de su anterior candidatura y entre las que destacamos acciones tan importantes como la restauración de una de las Sayas de la Virgen de la Alegría, la más antigua que posee. También se llegó a recuperar, el actual Estandarte Eucarístico, proveniente de la desaparecida Hermandad del Santísimo Sacramento de Santa Marina y de los Patronos de Córdoba, por cierto que hablando de recuperaciones, este mismo, se rescató a la antigua Imagen de la Virgen de la Alegría, la cual se restauró y a día de hoy luce en los Despachos Parroquiales. Se procedió posteriormente a la restauración del antiguo Estandarte de esta Hermandad que esta datado, en el siglo XIX y que hoy día se encuentra enmarcado en la Capilla de los Sagrados Titulares.

Como dato curioso, se cambió los faldones rojos del paso de Misterio y se volvió a su color primitivo, el azul, faldones que fueron realizados por Don Rafael Rubio. En los años siguientes, se presenció una serie de estrenos importantes, tales como, las 45 nuevas tulipas para el paso del Señor, con el Escudo de la Hermandad impreso en ellas, una rosa de plata para la Señora y el arreglo de varias piezas de candeleria, así como un broche desmontable de oro y piedras preciosas donado por los Hermanos Costaleros.

Pasados unos años, concretamente en el año 2012, se nombra Hermano Mayor a Don Manuel Murillo Estévez (Hijo del Hermano Mayor Don Manuel Murillo López), quien sigue acrecentando a la Cofradía y que desde su inicio, durante el mes de Agosto se llevó a cabo una reforma de la Casa de Hermandad, con el objetivo de arreglar algunas deficiencias existentes. Otro acto importante, ya en el mes de Diciembre, fue la llegada de una nueva Saya para la Alegría, ejecutada a partir de una casulla del siglo XVIII y con importantes piezas de oro y plata así como la llegada del nuevo Simpecado Concepcionista, con forma de lábaro, el mástil del simpecado, posee un extraordinario remate de María Inmaculada, basada en el Oleo que existe en la Sacristía de Santa Marina y que está realizado por Don Antonio del Castillo.

Finalizo, en el año 2014, los actos del “XXV Aniversario del Señor Resucitado” y estrenándose en estos mismos actos, un Retablo-Cerámico, el cual representa la Resurrección del Señor, bajo un impresionante diseño de Don Rafael de Rueda Burrezo y obra de Don Emilio Sánchez Palacios, este Retablo-Cerámico, está situada, en la emblemática Plaza del Conde de Priego. El acto, culmino con el estreno de la marcha “Al Rey de Santa Marina” por parte de la A.M. Sagrada Cena de Córdoba.

También, meses más tarde, se incorporaron al Patrimonio, los ocho ciriales que hoy día forman parte del cortejo procesional. Destacar también que en el año 2014, la Hermandad recibió, por parte de Doña María Teresa Alba Rodríguez, el ultimo traje que lucio antes de su trágico fallecimiento Don Manuel Laureano Rodríguez Sánchez “Manolete”, traje de luces con el que se le vio por última vez en la Plaza de Toros de Santander, el día 26 de Agosto del año 1947, este, en la actualidad, se puede ver expuesto en un vitrina de la Casa de Hermandad, junto con más elementos del Maestro.

Fuente: Archivo de la Hermandad

Como nota curiosa, tenemos que añadir que llegado el año 2016, esta Hermandad y gracias a la labor que se llevó a cabo en estos años de mandato, dicha Corporación, obtuvo el galardón de “Pasión Solidaria”.

Y ya en el año 2016, volvemos a hacer mención a Don Francisco Ruiz Abril, quien afrontara su tercera etapa como Hermano Mayor al frente de esta Cofradía.

En esta nueva andadura, se llevan a cabo, varias restauraciones, tales como las antiguas Imágenes de San Acisclo y Santa Victoria pertenecientes al antiguo paso de Misterio del Señor. Tenemos que mencionar la recuperación de la policromía y el arreglo en general de la que hoy día y que gracias a la labor en este periodo de mandato, es parte del Título de esta Hermandad, La Virgen de la Luz, dicha Imagen y bajo el nombre de “Nuestra Señora de la Luz, Madre de la Juventud”, se hizo Cotitular de la Cofradía.

Y con ello, también se restauró la ráfaga, la corona, las potencias, el niño, la peana y por ultimo su altar, la propia mesa del altar y la iluminación, así como una Saya de color verde para la Cotitular ya mencionada.

Después se consiguió, un nuevo ajuste para la Cruz Triunfante del Señor, así como una pequeña restauración de la peana de la Virgen. También se restauraron las jarras, varales y respiraderos del propio paso de palio. En el año 2018 se acogió en la Capilla de los Titulares la Bendición de la bambalina frontal del paso de palio, dando comienzo a la propuesta presentada y aprobada por este mandato y su Junta de Gobierno y que se terminaría de completar años más tarde.

Cabe destacar también la incorporación de 20 equipos nuevos de nazarenos, ante un crecimiento de Hermanos, un tocado para la Señora de la Alegría del siglo XVIII y varias joyas para la misma, sin olvidar también, la ejecución, de una Saya a partir de una Casulla de color granate bordado en oro fino.

Mencionamos a continuación varios actos que se realizaron en dicho periodo y que son de gran importancia, tales como, la primera “Exaltación de la Virgen de la Luz”, el primer “Vía-Crucis” de la Parroquia acompañada con la Imagen de “Jesús Nazareno”, proveniente del antiguo convento de Santa Isabel, el primer encuentro “Vecinal-Hermandad” con motivo de las fiestas de la Candelaria y la primera noche de “Saetas” en la misma Plaza de Santa Marina. También se destaca, la realización de las lanzaderas nuevas de los pasos procesionales, para la salida tan complicada que la Hermandad tiene cada Domingo de Resurrección. A continuación, llegarían unos faldones nuevos para el paso de palio, meses más tarde, realizados por el taller de “Costura la Hermandad” y también se realizaron los trajes de las “Libreas” que hoy procesionan en el cortejo. Por último, se trabajó en la incorporación de incensarios, varas para los niños, varas para el cortejo y la realización de un juego de palermos, agrandado y enriqueciendo el patrimonio de esta Corporación.

Como últimas acciones en esta candidatura y ante la situación de emergencia sanitaria en la que se veía sumergida nuestro país, se concertó el “Mayo Benéfico” con las fiestas de las “Cruces de Mayo”, que consistió en proyectar una serie de imágenes relacionadas con la fiesta y su “Cruz”, tan particular de la Plaza de Santa Marina, con el objetivo de recaudar fondos para la Caritas Parroquial.

Y ya sumergidos en la casi plena actualidad, cuatro años más tarde, en Octubre del año 2020 y después de la Pandemia Covid-19 que azoto a nuestro país, llegaba al mando Don Francisco Mora Sánchez, quien seguiría, como veníamos comentado anteriormente, con el guion y curso ascensional de esta Hermandad.

Entre diversas gestiones y actos que se produjeron, se conseguiría presentar en la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas, dos libros a favor de la antigüedad de esta Corporación, “El Origen de la Religiosidad Popular en Santa Marina, en Torno al Resucitado” escrito por Don Antonio Cantero Muñoz y el segundo libro meses más tarde bajo el título de “ Estatutos de la Cofradía de Jesús Resucitado y Animas Benditas del Purgatorio de Córdoba”, libro que recoge y muestra los orígenes al principio mencionados de esta Corporación, allá por el siglo XVI y escrito por el mismo autor. Los libros se fundamentan utilizando como fuente documental sus Estatutos, aprobados por la Autoridad Eclesiástica el 1 de julio de 1.562.

En este periodo de mandato ya se empieza a gestionar el “I Congreso de Hermandades del Resucitado”, bajo el nombre, “Resurrexit”, el cual se celebrara a nivel Nacional, acto que se llevara a cabo en el mes de Noviembre del año 2024.

También, se llevaría a cabo, la “II Convivencia de Costaleros del Resucitado”, para recaudar fondos en pro de la Cofradía, consiguiendo formar un ambiente aún más cercano entre todo sus Hermanos. Se estrenan las plumas nuevas para los dos soldados Romanos que acompañan al Titular el Domingo de Resurrección y se lleva a cabo una pequeña restauración del paso del Señor para corregir pequeñas imperfecciones y conservar mejor su estado. Entre otras cosas se tienen que encargar 35 equipos nuevos de nazarenos, ante la inminente crecida de Hermanos en estos años. Se recupera también, la actual página Web en la que nos encontramos presentes, con nuevos diseños y formatos más actuales, acordes al presente.

También y como colofón a esta candidatura, amén de muchos más actos, se termina de realizar, el proyecto iniciado en la candidatura anterior, del nuevo e imponente paso de palio de la Virgen de la Alegría, no llegándose a estrenar por completo en la Semana Santa del año 2024, debido a un último ajuste para intentar salvar la ya mencionada salida tan complicada que tiene esta Hermandad. Un palio que procesionara en la Semana Santa del año 2025 ya al completo.

Cabe añadir, que bajo este mandato y con su Junta de Gobierno, se mandó a realizar una nueva e impresionante Corona que luce hoy día, para la Alegría, que se le impuso en un acto, presidido por el Señor Obispo Don Demetrio Fernández. Una Corona diseñada por el orfebre Sevillano, Don José Manuel Bernet con pinturas de muy pequeño tamaño y dificultad realizadas por el artista Cordobés, Don Juan Cervantes y que forma parte como uno de los grandes Patrimonios de esta Cofradía. Y por último, gracias a este mandato y su Junta de Gobierno, se recupera la tradicional, “Velá de Santa Marina” en honor al barrio de mismo nombre.

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